La roya del tallo de trigo denominada Ug99 puede afectar la producción mundial
20 de marzo de 2009.
Desde el miércoles pasado, investigadores y expertos en sanidad del trigo de 50 países se han reunido en la ciudad de Cajeme, en Sonora, México, convocados por el Premio Nobel de la Paz Norman Bourlang. El motivo es la aparición desde el año 1999 de una cepa muy virulenta y mortal del hongo Puccinia graminis (roya del tallo, roya del trigo, roya negra de los cereales). Se la denominó “Ug99″ por el año de su reconocimiento y el lugar: Uganda. El encuentro se denomina: “Iniciativa Borlaug contra la roya del trigo”.
El hongo se ha extendido por Africa e Irán llevado por el viento y provoca pústulas de color rojo ladrillo en los tallos del trigo. Se espera que las próximas áreas afectadas correspondan a Pakistán, la India y Bangladesh. Tarde o temprano, dice Bourlang, llegará a Norteamérica, Europa, Australia y América del Sur y puede afectar al 10% de la producción de trigo mundial dado que el 90% de las variedades que se cultivan actualmente no cuentan con resistencia genética a esta cepa.
Hay que tener en cuenta que:
1.- La genética de resistencia a Puccinia graminis empleada hasta este momento para defender al trigo que se venía utilizando desde la década del 60 y que prácticamente había eliminado a la roya del trigo como una enfermedad de consideración, no es útil contra la Ug99.
2.- La reproducción es explosiva ya que de pocas plantas infectadas se producen millones de esporas idénticas que pueden ser llevadas por el viento a cientos de kilómetros.
3.- A diferencia de otras cepas de este hongo, la Ug99 es mortal y puede causar pérdida del 100% de los cultivos.
4.- Si bien se está trabajando intensamente en conseguir genética resistente y ya hay algunas líneas prometedoras, se calcula que se requerirán unos 5 años más antes de que las nuevas semillas se siembren masivamente.
5.- Un dato marginal pero que muestra la peligrosidad de Puccinia graminis es que el ejército de EE.UU. trabajó con este hongo en el marco de su programa de armas biológicas en la década de 1960.
jueves, 4 de noviembre de 2010
relación del nitrógeno con las leguminosas
El nitrógeno, siendo el elemento mas abundante en la atmósfera, no puede ser utilizado por las plantas, sin embargo algunas bacterias pueden usarlo, y al asociarse a las plantas. Aprovechan el nitrógeno. Mucho se ha avanzado en el conocimiento de este proceso, y se ven posibilidades ciertas de utilizarlo para así ahorrar en el uso de fertilizantes
Las plantas no son mágicas. Para crecer necesitan energía y nutrientes. La primera la obtienen de la luz solar a través de la clorofila (Combustible para la vida). Los nutrientes en cambio, tienen que obtenerlos del suelo. Lo que se requieren son muchos y muy variados, pero sin duda que el más importante es el nitrógeno.
Lavoisier llamó al nitrógeno "azoe" que significa "sin vida", y ello porque lo veía diferente al oxígeno que era el otro componente del aire, que ya tenía claro que era esencial para la respiración y por lo tanto la vida. Hoy, con el avance del conocimiento, ese nombre que le puso Lavoisier parece irónico, ya que se sabe que el nitrógeno es absolutamente indispensable tanto para la vida animal como la vegetal. El nitrógeno es un componente esencial de todos los aminoácidos y estos unidos en cadenas, son los que constituyen las proteínas. A su vez, las proteínas constituyen tanto las estructuras de la células y además tienen a su cargo todas las funciones bioquímicas que ellas deben desarrollar para mantener la vida (enzimas). Desde un punto de vista práctico, todas las enzimas son proteínas y estas son las que permiten que las reacciones bioquímicas sean posibles a la temperatura y pH de la célula. Es decir, sin nitrógeno, no es posible la vida.
El nitrógeno es el elemento más abundante de la atmósfera (el 78% está constituido por nitrógeno). Parece paradójico que siendo el más abundante, es el más difícil de conseguir. La razón es que el nitrógeno del aire es inerte y no puede ser directamente aprovechado por los vegetales ni tampoco por los animales. Es que el nitrógeno atmosférico está inmovilizado entre sí mediante un triple enlace muy estable y muy fuerte (N2)(ver fig. 1), y en estas condiciones no puede ser utilizado por las plantas ni los animales. Para que pueda ser utilizado, hay que romper esos enlaces y fijar o unir el nitrógeno a otros elementos, como el hidrógeno u oxígeno. Sólo en estas condiciones, el nitrógeno puesto en el suelo es absorbido por las raíces de las plantas. A partir de este nitrógeno, bajo la forma de iones nitrato (NO3) o amonio (NH4), los vegetales inician la fabricación de los aminoácidos, y por ende sus proteínas.
Las plantas no son mágicas. Para crecer necesitan energía y nutrientes. La primera la obtienen de la luz solar a través de la clorofila (Combustible para la vida). Los nutrientes en cambio, tienen que obtenerlos del suelo. Lo que se requieren son muchos y muy variados, pero sin duda que el más importante es el nitrógeno.
Lavoisier llamó al nitrógeno "azoe" que significa "sin vida", y ello porque lo veía diferente al oxígeno que era el otro componente del aire, que ya tenía claro que era esencial para la respiración y por lo tanto la vida. Hoy, con el avance del conocimiento, ese nombre que le puso Lavoisier parece irónico, ya que se sabe que el nitrógeno es absolutamente indispensable tanto para la vida animal como la vegetal. El nitrógeno es un componente esencial de todos los aminoácidos y estos unidos en cadenas, son los que constituyen las proteínas. A su vez, las proteínas constituyen tanto las estructuras de la células y además tienen a su cargo todas las funciones bioquímicas que ellas deben desarrollar para mantener la vida (enzimas). Desde un punto de vista práctico, todas las enzimas son proteínas y estas son las que permiten que las reacciones bioquímicas sean posibles a la temperatura y pH de la célula. Es decir, sin nitrógeno, no es posible la vida.
El nitrógeno es el elemento más abundante de la atmósfera (el 78% está constituido por nitrógeno). Parece paradójico que siendo el más abundante, es el más difícil de conseguir. La razón es que el nitrógeno del aire es inerte y no puede ser directamente aprovechado por los vegetales ni tampoco por los animales. Es que el nitrógeno atmosférico está inmovilizado entre sí mediante un triple enlace muy estable y muy fuerte (N2)(ver fig. 1), y en estas condiciones no puede ser utilizado por las plantas ni los animales. Para que pueda ser utilizado, hay que romper esos enlaces y fijar o unir el nitrógeno a otros elementos, como el hidrógeno u oxígeno. Sólo en estas condiciones, el nitrógeno puesto en el suelo es absorbido por las raíces de las plantas. A partir de este nitrógeno, bajo la forma de iones nitrato (NO3) o amonio (NH4), los vegetales inician la fabricación de los aminoácidos, y por ende sus proteínas.
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